LOLITA

Lolita es, hasta tal punto, un clásico de la literatura universal, que ese nombre se ha convertido en la manera más popular de llamarle a las niñas cuyo comportamiento no coincide con su edad. Y es que esta controversial novela de Vladimir Nabokob alcanzó un enorme éxito debido posiblemente, a la descripción de situaciones que, si bien no son tan inusuales, repelen a la mayoría de las personas.

Esta novela ha sido llamada de muchas maneras, algunas muy poco amables. En el momento de la publicación (1955) fue prohibida en varias naciones europeas, y antes de eso, había sido rechazada por editoriales de los Estados Unidos y de Francia.

La pedofilia, la permisividad de la sociedad norteamericana de los años ’50, y las situaciones familiares disfuncionales, son algunos de los temas que la obra saca a la luz.

El protagonista y narrador, Humbert Humbert, es un profesor que desde su niñez tiene obsesión con las niñas de alrededor de 10 años. Es sorprendente como, desde el primer momento de la narración, el sujeto explica sin ningún tapujo su ardiente deseo por las chicas de esas edades.

Para él, desde que Annabel, su primera novia, falleció, el tiempo se ha detenido, y no encuentra manera de deshacerse de sus impulsos, por lo que no lucha contra ellos: simplemente confiesa su amor de hombre adulto a las nínfulas, como llama a las pequeñas cuya apariencia le resulta atractiva y seductora.

Aunque es un libro que provoca un rechazo impulsivo, también atrapa, porque, a pesar de lo que muchos dijeron en el momento de la publicación, no contiene ni el más mínimo asomo de pornografía, según como yo lo veo.

El personaje va describiendo las cosas tal como las siente: desde su miedo a que los demás noten la atracción que siente hacia las jovencitas, hasta su necesidad de acercarse a las chicas que él distingue del grupo por su apariencia de ninfas. Y entonces, lo que más desea y teme se vuelve realidad: cuando emigra hacia los Estados Unidos, se hospeda en una casa donde habita una niña disfuncional y atrevida: Dolores Haze, quien no es consciente  de que sus actos resultan siempre provocaciones para el inquilino de la casa.

La madre de Lolita es un personaje curioso, cuyo papel me parece fundamental para los sucesos que se desencadenan en la historia. Esta señora no comprende a su hija, y más bien, no la soporta a su alrededor. No sabe tratarla, y por ello la niña es insensata y maleducada. Su ceguera en cuanto a lo que sucede alrededor de la pequeña es tal, que lejos de notar el evidente deseo de Humbert, se enamora del hombre y le propone matrimonio, abriéndole al sujeto una serie de posibilidades de acercarse a la que ahora será su hija también.

El tono en que está narrado el texto es una de las cosas que lo hacen notable: cada acontecimiento, o acto indebido (y hay muchos a lo largo de todo el libro) nos llega en la voz del narrador, por lo que carecen de censura, y por ello sorprenden. Sin previo aviso nos llegan las descripciones, las retrospectivas, y las ideas que nos obligan, muy a nuestro pesar, a sentir algo entre el desdén y la simpatía por ese hombre inteligente y perturbador que ama a las niñas pequeñas.

Les advierto: desde el primer momento, aunque no hayamos leído una reseña antes, aunque no sepamos qué va a suceder, Nabokov  nos intimida:

“Lolita, luz de mi vida, fuego de mis entrañas. Pecado mío, alma mía. Lo-li-ta: la punta de la lengua emprende un viaje de tres pasos paladar abajo hasta apoyarse, en el tercero, en el borde de los dientes. Lo.Li.Ta”.

Descargar Lolita 😀

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