MIDDLESEX

Desde las primeras palabras, Middlesex es un texto que seduce. Narrada en primera persona con un ritmo envidiable, y a dos tiempos, la novela nos lleva directamente a parajes increíbles del Viejo Continente primero, y luego de la Norteamerica camino a ser industrializada y receptora de inmigrantes.

Nuestro protagonista, con recursos literarios evidentemente homéricos, y con un discurso inteligente que nos hace reír y reflexionar, nos presenta a su familia. Desde sus abuelos griegos que escaparon de un incendio en Esmirna, hasta el nacimiento de Callie, los genes avanzan sin morir de un cuerpo a otro, creando a la criatura extraordinaria que vivió como niña sus primeros años, y como hombre el resto de la vida.

Ahora, este hombre que se encuentra en Berlín trabajando como agregado cultural de la embajada de los Estados Unidos, conoce a una chica de la que se ha enamorado, y para acercarse a ella decide contar por fin su impresionante historia de intersexual (mal llamado hermafrodita). Cal ha comprendido que su vida misma es el resultado de las decisiones tomadas por sus antepasados, por lo que considera que el lector debe conocer cada hecho acontecido en los último 80 años en la familia Stephanides.

Lo impresionante del libro es que, sin darnos cuenta, nos vamos enterando de cada época de la historia de los Estados Unidos, esa enorme nación que forjaron los extranjeros, cuyos hijos la hicieron suya. Las páginas de Middlesex no solo contienen conocimientos elementales de la cultura griega, sino que incluyen también el sentimiento real de lo que significa ser norteamericano, aprendido por los descendientes de emigrantes. No por gusto muchos han llamado a esta historia “la Gran Novela Americana“.

Jeffrey Eugenides, el autor, obtuvo por Middlesex el Premio Pulitzer en el año 2005. Desde entonces muchos lectores han acogido con sorpresa y entusiasmo este celebrado volumen, que empieza con estas palabras:

Nací dos veces: fui niña primero, en un increíble día sin niebla tóxica de Detroit, en enero de 1960; y chico después, en una sala de urgencias cerca de Petoskey, Michigan, en agosto de 1974”.

Creo que esa frase ya es suficiente invitación a leer.

 Descargar Middlesex en PDF:

Middlesex-Jeffrey-Eugenides

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