LO QUE EL VIENTO SE LLEVÓ

Desde su concepción Lo que el viento se llevó estaba destinada a convertirse en una obra maestra de la literatura. La legendaria novela que creció en la mente de Margaret Mitchell, se ha asentado en la cultura universal por lo que significa: una historia de amor excitante y una mirada única a la historia no tan lejana de una nación poderosa que se dividió en dos durante la guerra.

El éxito significativo de este libro parece deberse, sobre todo, a su adaptación cinematográfica, que robó para siempre los corazones del público e intauró a Scarlett O’Hara y a Reth Buttler en  el imaginario colectivo. Sin embargo, creo que la fama alcanzada en el cine, bien podría haber llegado a esta obra maestra sin la cinta, aunque esto, obviamente, hubiera tardado más tiempo.

Una sola mujer, que no es para nada el ideal de las chicas de su época (de hecho, la señorita O’Hara hizo cosas que no estarían bien vistas ni en este siglo) acapara nuestra atención todo el tiempo. Desde su absoluto egoísmo, la chica espera cumplir todos sus deseos.

Nuestra protagonista tiene a sus pies a todos los hombres de los alrededores, pero ella solo quiere a uno: a Ashley Wilkes, quien se va a casar con otra. Scarlett cree que puede convencerlo de lo contrario, pues es hermosa, y está demasiado mimada. En medio de su dolor por el abandono, aparece Reth Buttler, un cínico capaz de sacarla de sus casillas cada vez.

El amor entre estos dos parece sugir del evidente parecido. Las fuerzas que los hacen atraerse son más fuertes que ellos mismos, porque a lo largo de toda la historia, que alcanza 12 años, parecen alejarse y concidir de nuevo, para explotar cada vez juntos. La pasión se puede casi vivir entre las páginas de Lo que el viento se llevó, y eso precisamente porque la tensión es insoportable también para ellos.

Scarlett, además, llevada por las circunstancias, va enseñando al mundo su fuerte carácter y por culpa de esto sus relaciones con otros son siempre difíciles. Melanie, la esposa del soñado Ashley la defiende a capa y espada y la vuelve su amiga inseparable, convirtiéndose en un escudo para Scarlett frente a la sociedad que la critica. A cambio, nuestra protagonista la desprecia.

Todo el tiempo asistimos a escenas incómodas, de las que la chica escapa justificándose ante sí misma y oblígandose a huir de las cosas: “no voy a pensar en eso ahora”, “mañana será otro día”, parecen ser sus pensamientos constantes.

En esta historia la conocida Guerra de Secesión entre el norte capitalista y el sur esclavista es una protagonista más. Desde el inicio del libro el enfrentamiento comienza a extenderse como una mano oscura que se lleva a los hombres y devuelve muertos y heridos. Hasta sus finales y aún después, la guerra se cuela en las vidas de todos, dejando a su paso desolación, como es común en estos tristes sucesos. Lo que es peor: muchos de los que luchan están convencidos de que no es buena idea, pero los principios con los que fueron formados les impiden abandonar.

El libro está de parte de los sureños, dueños de plantaciones algodoneras que quieren mantener a toda costa el mundo en el que nacieron. Así, se nos muestran esclavos orgullosos de sus amos que no quieren ser liberados, y yanquis que luchan por la emancipación, pero que son más racistas que los esclavistas mismos. Mientras,  al final del conflicto, el Ku Klux Klan surge para defender a las indefensas mujeres de los atrevidos negros libertos.En el mundo ideal antes de la guerra la gente era feliz en su sitio, los blancos nacían para ser dueños de la tierra y los negros estaban a su alrededor para ayudarlos y complacerlos

Se ha dicho muchas veces que estas particularidades se deben a la nostalgia con que fue escrito el libro. La autora era hija de la generación que perdió la guerra y creció escuchando sobre el resplandor de un mundo que no conocería, que fue derrumbado. Su único obra se centra con orgullo y optimismo en el Sur de antaño y no hay nadie que le pueda reclamar nada, pues caa observación objetiva esta fundamentado con hechos exahustivos y cada pensamiento subjetivo está apoyado en el firme murmullo de su voz que narra.

Esta no es una novela corta (ni siquiera la película es corta) pero vale la pena, de principio a fin. Ojalá todos los libros fueran como este. Ojalá, los que si son así sigan llegando a mis manos. Ojalá alguien me lo hubiera sugerido antes. Ojalá, por último, que ustedes tengan en cuenta mi sugerencia 🙂 .

Descargar Lo que el viento se llevó en ePub

 

Anuncios

4 comentarios en “LO QUE EL VIENTO SE LLEVÓ

  1. En esta obra se nota mucho la falta de prisa de la autora…

    Después de tantos años, sigue y seguirá siendo la mejor obra literaria y también la mejor película.

    Enviado desde mi Windows Phone
    ________________________________

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s