FARAÓN

Una novela de más de 600 páginas aparece para contarnos la historia de los faraones, a través de dos reinados, que, dicho sea de paso, no existieron, pero podrían representar a cada una de las dinastías egipcias, ya que padre e hijo (Ramsés XII y Ramsés XIII) son distintos entre sí.

El primero es religioso y benévolo, amado por todos, pese a la pobreza que aumentó en su pueblo durante sus 30 años de mandato.

El joven heredero al trono, Ramsés, odia a la casta sacerdotal. Le parece al joven príncipe que cada vez que el Faraón, su padre, quiere hacer algo para el bien del pueblo, los sacerdotes, escondidos tras “propósitos divinos” hacen lo que les sea más beneficioso, pasando por encima de las decisiones de aquel que es “semejante a los dioses”. Sigue leyendo